Feb 18th, 2009
Encuentros y desencuentros sobre comunicación y desarrollo, acceso a medios y políticas públicas
La semana pasada, la Fundación Carolina organizó en la AECID una sesión o encuentro de discusión sobre “La construcción de políticas públicas de comunicación para el desarrollo” en el que invitaron a participar a representantes de ONG, a periodistas de la televisión pública y a la Administración pública (la AECID). Faltaron representantes de las empresas periodísticas privadas, ya que sí estuvieron muy presentes en los debates.
Se habló de temas muy diversos relacionados con la comunicación, cada cual desde su atalaya, y partiendo de la base de que tampoco había una mínima visión común sobre qué entendemos por comunicación, qué comunicación y qué desarrollo queremos o debemos trabajar.
Yo sólo estuve durante la mañana pero intentaré recoger aquí algunas ideas que salieron:
Desde las ONG:
Es difícil trabajar proyectos de comunicación en las ONG cuando hasta ahora, en la Administración pública, no se ha incluido como una línea de trabajo relevante ni con presupuesto propio. No había convocatorias de ayudas específicas para este tipo de proyectos, ni objetivos definidos, ni una visión clara de qué es lo que se engloba dentro de comunicación y para qué. Hasta ahora era un apéndice en los proyectos que servía para hacer muchos CDs y folletos que luego apenas llegaban a un público claro.
Desde la Admón Pública:
Para MªLuz Ortega, flamante responsable de sensibilización de la AECID,
el nuevo Plan Director de la Cooperación incluye la necesidad de conformar una ciudadanía informada, formada y comprometida, concienciada globalmente y co responsable en su acción local y global con el desarrollo. Consciente de los problemas globales y del comportamiento responsable en sus prácticas cotidianas y que a su vez demande a sus gobiernos, del signo que sean, el compromiso por un mundo mejor”
Y eso se consigue con información, con educación e implicando a la sociedad. Es decir, con proyectos de comunicación coherentes, bien formulados, en los que esté muy claro a qué público te vas a dirigir, cómo lo vas a hacer y qué objetivos quieres conseguir.
Eso no significa que se esperen resultados inmediatos, ya que como todos sabemos, el impacto de las acciones de comunicación no sólo es difícil de cuantificar, sino que además, se ve a medio/largo plazo. En lo que concierne a educación, esta formación debería estar presente en los currículums académicos en distintos niveles, con distintas herramientas.
Desde los medios:
Se mantiene el desencuentro entre medios de comunicación y ONG. No manejamos un mismo lenguaje, y debo reconocer que parece que vivimos en realidades distintas.
La cultura del entretenimiento, los índices de audiencia y el reparto de la “tarta” de la publicidad son los argumentos de los medios (y no sólo de los privados) frente a las demandas de las organizaciones (y no sólo de ONG) de una mayor calidad, ética y valores humanos en los contenidos. El papel social o didáctico de los medios de comunicación sólo lo defienden las organizaciones sociales; para muchos periodistas, ese papel no les corresponde a ellos aunque seguro que a otros muchos sí les gustaría que el fruto de su trabajo fuera menos show y más realidad de la real, no de la artificial.
Y como apunte:
Las nuevas tecnologías estuvieron como herramientas para la formación de una nueva ciudadanía más concienciada, comprometida y participativa en acciones que influyan a la hora de conseguir transformaciones hacia sociedades más igualitarias y sostenibles. Para ello, el trabajo en red y las redes sociales serán actores protagonistas en la cooperación al desarrollo.
Información relacionada: Hacia políticas públicas de comunicación con causa,




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